Las preguntas que se hace todo el que está eligiendo nombre, contestadas con la norma delante y la fuente enlazada. No es asesoramiento jurídico: es información pública, con su fecha, para que la compruebes.
Es la confusión más cara del proceso de montar una empresa, y se paga tarde: cuando la identidad ya está hecha y el rótulo puesto.
Las cifras de abajo son las tasas oficiales, no un presupuesto. Los honorarios de un agente o un abogado van aparte, y conviene que vayan aparte.
Buscar el nombre en Google y ver si el .com está libre es lo que hace todo el mundo. Es también lo que deja pasar los problemas que después cuestan dinero.
Es el concepto que explica casi todo lo que parece contradictorio en el mundo de las marcas, empezando por que su nombre pueda estar registrado y libre a la vez.
Una oposición no es una demanda ni una catástrofe. Es un trámite con plazos cortos, y el problema casi siempre es no haberlo visto venir.